Martes, 28 de Julio de 2009
El veterano atacante argentino Diego Córdoba, de 30 años de edad, quien formó filas hasta hace unos días en el club Racing de Olavarria que ascendió al Torneo Argentino B (como la séptima división en orden jerárquico de los torneos argentinos) llegará en las próximas horas para incorporarse al Yaracuyanos FC, informó la web de noticias de la población de Olavarría, Infome.com.
El también argentino José Luis Aguirre, ex jugador de Estudiantes de Mérida a finales de la década pasada, fue el encargado de confirmarle la noticia al medio antes del partido que disputó Racing con Estudiantes por la 3ª fecha del fútbol local, pues viene recomendado por él al club de San Felipe con el visto bueno del DT Miguel Echenaussi.
Córdova ya estuvo inscrito en el fútbol venezolano anteriormente, con el Monagas SC en el 2008, cuando Darío Martínez era su técnico, sin penas ni glorias, pues prácticamente no pudo jugar, por lesiones y enfermedades que le aquejaron durante su estadía de cinco meses en Maturín.
Nacido en Rosario, el 28/01/1979, este veterano atacante argentino que tuvo un breve paso en su carrera por la primera división argentina ha jugado en una innumerable cantidad de equipos, incluyendo una pasantía por Finlandia y Guatemala.
En una nota de prensa publicada por El Diario Popular de Olavarría el pasado 6 de junio Diego cuenta su vida y su otra actividad a la cual se dedica, la de peluquero y que transcribimos a continuación:
El trotamundos Diego Córdoba
Diario el Popular.- "A Maxi (Vera) lo hice traer yo a Ferro. Es que a mí me trajo el Gato Acuña, aquel que jugó en Ferro y que es la mano derecha de José Luis Aguirre. Y lo conocí cuando se hizo de novio con una vecina mía, no sabía que él vivía a tres cuadras de mi casa. Lo que pasó fue que el Gato dirige un club, Independiente, que tiene problemas económicos y con chicos que van de barrios de bajos recursos. Son pibes a los que si no les das una buena educación a través del fútbol, se pierden; no entrenan, van y juegan, pero gracias al trabajo que hizo Acuña todo fue cambiando" comenzó contando Diego Córdoba, el "Tanque" para todos, o el "Gordo".
"Mi primer entrenador fue Porfirio Acuña, un fenómeno. Jugué en Sociedad Italiana, club que después lo compró Ernesto Duchini, y de ahí me fui a probar a Gimnasia y Esgrima La Plata. Ese día no podía creerlo: hicimos la prueba contra Empalme, el clásico rival que tenía en Villa. No agarré una. En una jugada, la paré de pecho y giré, con tanta fuerza que no lo vi a Carlos Griguol -que dirigía el partido-, lo tiré y cayó de espaldas. No sabía cómo pedirle perdón".
"También anduve por River. Fueron seis meses. Un día llegaron Costanzo, Pereyra y Aimar a entrenar. Pero no me dieron el pase y Delem me limpió. Me fui a Banfield, quedé sin pensión después de un año y medio y me tuve que ir a Unión de Santa Fe. Fueron tres años, subí a primera con Mario Zanabria, pero renunció y me rajaron. Entonces volví a la Academia de Duchini, en Villa. Ya tenía 21 años, nunca había trabajado y ya estaba pensando en hacerlo. Lo mío era el fútbol. Mi hermano me dio una solicitud para ingresar con él a General Motors. Le pedí una semana. Tenía para irme a México, Chile o Guatemala, y me salió lo de Guatemala: casa, comida y 1.500 dólares. Allá viví todo, espectacular. Fueron 5 años hermosos. Después tuve que volverme, quería cambiar de aire".
"Quedé en Argentino de Rosario, que jugaba en la "B" Metropolitana. Por esa época nació Lázaro. Silvana, mi esposa, no quería que naciera en Guatemala y nos vinimos. Todavía añoro Guatemala: hice 40 goles, aunque una vez estuve doce fechas sin hacer uno y me querían matar. En Rosario jugaba por el 25 por ciento de lo que ganaba en Guatemala. Pero yo quería dar un salto, irme afuera. Mientras tanto, me fui a jugar "al campo", que es como la campaña en Olavarría. Son las ligas del litoral. Juegan por el honor. Fui a la Federación de los Quirquinchos. Yo anduve por todos lados. Como me dice Bisio, tengo más aventuras que Chatrán. De allí, de Independiente de Chañar Ladeado, salieron Danielo Gerlo y Fernando Belluschi, y por fin un amigo me llevó a Finlandia".
"Jugué 10 meses en Finlandia. Ese país es la perfección. La vida es ordenada, todo está bien, todo funciona. Totalmente diferente a la Argentina, que renegás casi todo el tiempo. Cobraba en el banco y no había nadie, me atendían de primera. Después averigüé que hacen todo por Internet. Lo feo es que no hacés amistades, no se juntan como nosotros a tomar un café. De inglés yo no sé nada y ellos hablan en distintos idiomas, así que a los dos meses hablaba finlandés. No muy fluido, pero me hacía entender. Como se pronuncia de la misma manera que se escribe, iba para adelante. Como no me quisieron pagar los viajes para mi familia, me fui. Me hubiera gustado quedarme en el Pallo-Iirot, aunque allá hace un frío seco terrible.
"Entonces me fui a Venezuela, a jugar al Monagas FC. Allí conocí al Bagre Aguirre, que después me trajo a Ferro, pero tuve mala suerte; me golpeé, me recuperé, pero me agarré el dengue. Estuve tres semanas arruinado, bajé de peso, no jugaba por supuesto. Después de cinco meses me volví a Villa, a jugar en Empalme. Hice la pretemporada y terminé en el Torneo del Interior en Ferro. Acá la paso bien. Juego, hay un buen grupo, estoy con la familia y también hago peluquería. Estudié cuando regresé de Unión de Santa Fe, en 2005, y le doy una mano a Walter Casanova. Y en el plantel ya le corté el pelo a varios...".
Balonazos.com
Otras noticias de Yaracuyanos Fútbol Club
Mas noticias de Yaracuyanos Fútbol Club